Archivo de la etiqueta: Artistas franceses

Zona Vip de Arsenal Le Comte Arts

Jean Desire Gustave Courbet (Francia. 1819 -  1877) - Louis Gueymard (1822–1880) como Roberto e Diablo .1857. Óleo sobre lienzo. 148.6 x 106.7 cm. Museo Metropolitano de Arte de NY
Jean Desire Gustave Courbet (Francia. 1819 – 1877) – Louis Gueymard (1822–1880) como Roberto e Diablo .1857.

 

Si como leéis, os la regalo al suscribiros a la newsletter de la web

http://arsenallecomte.com/blog/

Para hacerlo clicar AQUÍ

Hola chic@s, como veis se me ha ocurrido la idéa de hacer una zona reservada sólo para vosotr@s, los seguidores y suscriptores de la nueva página.

Para agradeceros vuestra fidelidad y confianza, no se me ocurre nada mejor que obsequiaros con diferentes regalos (E-books, pdf, reproducciones de grandes obras etc…) que iré subiendo conforme los vaya consiguiendo o elaborando a la página que he llamado (Zona VIP) para que os los podáis descargar.

A ella se accede por contraseña, que os daré una vez hayáis completado el registro a la Newsletter Sólo tenéis que copiar y pegar en el cuadro de texto y ya podréis acceder a ella.

Este primer obsequio consiste en una reproducción a tamaño natural de Gustave Courbet cuyas medidas son de 150 x 107, la cual he optimizado para que la podáis imprimir en ese tamaño para abajo, en la medida que deséis.  Mas información, os la doy en la Zona Vip

Espero que os guste

Saludos:

Atte: Arsenal Le Comte.

Logo de Arsenal Le Comte Arts
Os gusta el logo?

 

 

 

 

Anuncios

Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953) – El amor entre dioses y mortales. (Ilustraciones) 1935

mitologia,mitos,psique,cerbero,ilustración,edmund dulac, dioses
Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953)Psique y Cerbero. 1935. Ilustración del libro de Hugh Ross Williamson, “amores entre dioses y mortales”
Psique era una mortal de la cual se enamoró el dios Eros, este por miedo a su madre Afrodita siempre se presentaba ante psique de noche y evitando que ella lo viera pero un día por influencia de sus dos hermanas la amante de Eros tomo una lámpara mientras el dios dormía y lo vio haciendo que se fuera.
Entonces Psique le pide a Afrodita que le devuelva el amor de su amado dios y esta le encarga cuatro tareas la última de las cuales era bajar al Hades y llevar un poco de la belleza de Perséfone a la diosa del amor pues la diosa había perdido un poco de este don cuando apaciguaba a su hijo Eros quien sufría el desamor de Psique. Para entrar al inframundo Psique durmió al can cerbero con una torta o pastel.

Edmund Dulac nació en 1882 en Toulouse, Francia, manifestándose muy pronto su inclinación artística.  Existiendo dibujos de sus primeros años de adolescencia. Muchos de estos primeros esfuerzos son acuarelas, un medio que usaría a través de la mayor parte de su vida.

En 1935, Dulac ilustra un libro de Hugh Ross Williamson llamado El amor entre dioses y mortales, que contenía cuentos de diversas relaciones entre dioses míticos y humanos, la mayoría de las cuales terminan trágicamente.

mitologia, mitos,selene,luna,endimión,ilustración,leyenda,edmund dulac,
Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953) – Selene y Endimión. 1935. Ilustración del libro de Hugh Ross Williamson, “amores entre dioses y mortales”
La luna nunca fue objeto de un culto específico por parte de los antiguos griegos. Existía, no obstante, una divinidad lunar, Selene (en griego Σελήνη), hermana de Helios (el Sol) y de Eos (la aurora). Selene fue conocida sobre todo por sus amoríos con el joven pastor Endimión a quien vió una noche dormido sobre una cueva del monte Lamos, cerca de Mileto. Selene pidió entonces a Zeus que concediera a Endimión la vida eterna para que así nunca le abandonase. Alternativamente, Endimión tomó la decisión de dormir en un sueño perpetuo, del que sólo despertaba para recibir a Selene.
Cada noche, Selene bajaba a la cueva del monte Lamos para visitar a su amante dormido. De este amor nacieron cincuenta hijas. En el arte, Selene era representada como una mujer hermosa de rostro pálido, conduciendo un carro de plata tirado por un yugo de bueyes blancos o un par de caballos. A menudo era mostrada montando un caballo o un toro, vistiendo túnicas, llevando una media luna sobre su cabeza y portando una antorcha

La reinterpretación de los mitos es esencial si quieren sobrevivir.  Se han transmitido de una generación a otra como ciertas historias que se transmitían por vía oral. En el proceso, están constantemente embellecidos o a veces pierden su significado antiguo. En cualquier caso, son alterados por cada narrador. Los grandes mitos no son muchos en número, pero si lo suficientes como para dejarnos llevar por ellos. Racine, Goethe, Shakespeare, sabían muy bien por qué su uso era tan eficaz: el mito es como una llave que abre el alma más antipática a escribir (o el arte visual). Siempre he preferido el mito a la historia, porque la historia se compone de verdades que se convierten en mentiras, mientras el mito consiste en mentiras que se convierten en verdades! Esta última frase pertenece a  Jean Cocteau.

mitología, mitos, perséfone, proserpina, hades, plutón, ilustración, edmund dulac
Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953) – Perséfone y Plutón. 1935. Ilustración del libro de Hugh Ross Williamson, “amores entre dioses y mortales”
Deméter-Ceres, hermana de Zeus, diosa de la agricultura tenía una hija con la que estaba estrechamente unida: Perséfone-Prosérpina. Esta diosa crecía feliz entre las ninfas y otras doncellas haciendo la vida propia de la juventud que no se preocupa del matrimonio.
Un día en que estaba cogiendo flores en la pradera de Nisa, en las llanuras de Sicilia, en el momento en que se disponía a arrancar un narciso, súbitamente la tierra se abrió a su alrededor y apareció en su carro el dios de los Infiernos, Hades-Plutón , que se había enamorado de la joven. El dios descendió, salió al encuentro de la diosa y la raptó, llevándosela con él a las profundidades.
Esta acción la cometió con la complicidad de Zeus. La desolada madre de la joven la buscó en vano por toda la tierra durante nueve días y nueve noches en las que se ayudaba de una antorcha. Mientras tanto descuida sus tareas de diosa de la agricultura y la tierra en Grecia se vuelve estéril ocasionando un período de hambre. Zeus ordena a Hades, por medio de la diosa mensajera Iris, que devuelva la hija a su madre.
No va a ser ya posible porque Perséfone ha comido un grano de una granada cultivado en el Infierno y por tanto queda ya ligada a este lugar definitivamente.
La solución es el acuerdo que toman los tres dioses olímpicos: Perséfone dividirá el año entre su estancia en los Infiernos con Hades –lo que simboliza el invierno, ausencia de vegetación- y su regreso a la tierra con su madre que simboliza la primavera.

 

mitología, mitos,perseo, andrómeda,ilustración,edmund dulac,
Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953) – Andrómeda y Perseo. 1935. Ilustración del libro de Hugh Ross Williamson, “amores entre dioses y mortales”
Perseo era hijo de Zeus y de Dánae que a su vez era hija de Acrisio, el rey de Argos; Acrisio lo expulsó de Argos junto con su madre porque un oráculo había asegurado que mataría a su abuelo; cuando se hizo mayor mató a la Medusa, que convertía en piedra a todo el que la miraba, y regaló su cabeza a Atenea, quien desde entonces la lleva en su escudo.
Andrómeda, hija de Cefeo y de Casiopea, fue castigada a ser devorada por un monstruo marino enviado por Posidón, porque su madre había ofendido a Las Nereidas diciendo que era más bella que ellas.
Perseo la encuentra cuando viene de matar a la Medusa, mata al monstruo marino, la libera, se casan y después de varias aventuras llega con ella a la isla de Sérifos donde viven felices en compañía de Dánae.

 

mitología, mitos, pan, fauno, siringa, flauta de pan, ilustración,
Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953) – Pan y la ninfa Siringa. 1935. Ilustración del libro de Hugh Ross Williamson, “amores entre dioses y mortales”
Siringa, era una ninfa de la Arcadia y en cierta ocasión, perseguida por Pan, huyó horrorizada y trató de esconderse entre la vegetación del agua del río Ladón (dios). Para salvarla del sátiro, Ladón convirtió a la ninfa en juncos de cáñamo, Pan la busca desesperadamente pero solo escucha el agradable sonido que producen los juncos al ser movidos por el viento. Sorprendido corta una de las cañas, la trocea y une sus partes con cera, construyendo así un instrumento musical: la Siringa o Flauta de Pan.

 

mitología,mitos,leyendas,ilustración,cuentos,orfeo, eurídice
Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953) – Eurídice y Orfeo. 1935. Ilustración del libro de Hugh Ross Williamson, “amores entre dioses y mortales”
Eurídice era una dríade (ninfa) y era a la esposa de Orfeo (poeta y músico divino).
Orfeo amaba profundamente a su bella esposa quien acostumbraba pasear con las náyades.
Una vez en que la bella Eurídece caminaba en uno de sus paseos, por un prado de Tracia fue vista -según Virgilo- por Arsisteo, quien prendado inmediatamente de ella, la persigue para hacerla suya. Ella escapa con gran velocidad y miedo, pues su corazón sólo le pertenece a Orfeo. En su huída, Eurídice es mordida por una serpiente y muere.
Orfeo, desconsolado la llora y su desesperación no encuentra consuelo, por lo que toma la arriesgada decisión de ir en busca de su dulce y amada esposa al Hades, la tierra de los muertos.
Con su dulce canto y su poesías, Orfeo logró conmover a Caronte, quien lo deja atravesar el río Estigia, límite entre el mundo de los vivos y los muertos. Después, también con sus habilidades artísticas Orfeo logra convencer a Perséfone y a Hades de que le permitan llevarse a Eurídice.
Las divinidades subterráneas aceptan que se la lleve, pero Orfeo debe prometer que no intentará ver a su esposa hasta que la haya llevado a la luz del sol.
Entonces, según lo convenido, Eurídice seguía a Orfeo en el camino hacia la luz, y en el momento en que estaban a punto de abandonar las oscuras profundidades, Orfeo tuvo dudas.
Así, empezó a pensar en la posibilidad de que Perséfone lo hubiera engañado y que Eurídice no viniera tras él, por lo que no pudo soportar la tentación y se volvió para mirarla y corroborar que ella venía con él.
Cuando esto ocurrió, Eurídice fue arrastrada por una fuerza irresistible otra vez hacia el Hades. Orfeo, desesperado, intenta ir de nuevo a rescatar a su amada, pero esta vez Caronte no se lo permite.
Orfeo regresó a la Tierra solo y desamparado y mantuvo fidelidad a su esposa hasta su muerte.

 

mitología,mitos,leyendas,jason,medea,los argonautas,el vellocino de oro, ilustracion
Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953) – Jasón y Medea. 1935.
Ilustración del libro de Hugh Ross Williamson, “amores entre dioses y mortales”
La historia de Medea está estrechamente relacionada con la de Jasón. Éste emprende su viaje con los Argonautas para ir en busca del Vellocinio de Oro, que se encontraba en la Cólquide. El padre de Jasón, Esón, que era el rey de Yolco en Tesalia, es depuesto por su hermano Pelias, quien entonces intenta impedir que Jasón reclame el trono. Con la esperanza de que éste perezca en la expedición, le persuade de emprender la peligrosa búsqueda del Vellocino de oro. Jasón reúne a los cincuenta jóvenes más nobles de Grecia para que lo acompañen en el viaje a bordo del Argo.
Cuando la nave alcanza la Cólquide, el rey Eetes afirma que no entregará el Vellocinio a menos que Jasón supere una serie de pruebas demasiado duras. Medea, víctima de la acción de Eros y Afrodita, se enamora perdidamente de Jasón y le ayuda a superar dichas pruebas y llevarse el Vellocinio a cambio de que el héroe se case con ella y la lleve consigo, traicionando así a su familia y a su patria.
Medea y Jasón, junto con el resto de los Argonautas, zarpan, perseguidos por los colquidenses, entre los que se encuentra el padre de Medea. Para escapar de la persecución, ésta mata a su hermano Apsirto y dispersa sus restos en el mar, para que, de esta manera, Eetes pierda tiempo.
También se cuenta que Medea, temiendo ser entregada por los griegos para frenar la persecución, tiende una trampa a su hermano para que Jasón lo mate.
A su llegada a Yolco, descubren que Pelias es el responsable de la muerte de los padres de Jasón y éste le pide de nuevo ayuda a Medea para vengarse. Ella, obedeciendo a su amado, convence a las hijas de Pelias de que es capaz de rejuvenecer a las personas. Estas le piden que rejuvenezca a su padre que se encuentra ya en una edad bastante avanzada. Medea les muestra como hacerlo degollando a una oveja y poniendo sus trozos a hervir. Al momento, un cordero joven salta de la caldera de agua caliente. Convencidas las muchachas, repiten el experimento con su padre, pero al carecer de la magia de Medea, no consiguen que resucite, logrando así la maga su objetivo.
Jasón y Medea parten entonces hacia Corinto y allí tienen dos hijos. Pero toda la felicidad se acaba cuando Jasón rechaza a Medea para casarse con Glauce (o Creusa), hija del rey corintio, Creonte, por voluntad de éste. Entonces, el rey ordena el destierro de Medea. Ésta, asegurándose de que el rey Egeo la acogerá en su patria, pide un día más de estancia en Corinto, deseo que le es concedido. En ese día, mata a Glauce, enviándole un vestido envenenado. Cuando ésta se lo pone, creyéndolo regalo de boda y símbolo de reconciliación, se ve envuelta en un fuego abrasador que acaba también con la vida de su padre al intentar socorrerla. Acto seguido, temiendo que se tomaran reprimendas contra ellos, Medea mata a sus hijos y huye en un carro de fuego que le proporciona el dios Helios. Jasón se queda sin esposa y sin hijos haciéndose desgraciado y Medea, finalmente, se suicida.

 

mitología,mitos,leyendas,ilustracion,Heracles,Deyanira,
Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953) – Herackes y Deyanira. 1935. Ilustración del libro de Hugh Ross Williamson, “amores entre dioses y mortales”
Deyanira era la hija de Altea y Oineo (rey de Calidón), Dioniso o Dexámeno. Cuando su hermano Meleagro murió, todas sus hermanas lamentaron su muerte en su tumba. Artemisa, enfadada, las tocó con su vara convirtiéndolas en pájaros, con la excepción de Deyanira y Gorge, que pudieron retener su forma humana gracias a la intervención de Dioniso.
Su padre la prometió en matrimonio al temible dios-río Aqueloo. Sin embargo Deyanira no era una princesa pasiva, pues «conducía un carro y practicaba el arte de la guerra», como señala Apolodoro, y no quería tener nada que ver con su pretendiente, quien podía tomar la forma de una serpiente o un toro. Heracles, el mayor héroe del antiguo mundo olímpico, luchó con Aqueloo por la mano de Deyanira y derrotó al dios-río. Posteriormente ella y Heracles tendrían una hija llamada Macaria.
La historial principal de Deyanira es la de la túnica de Neso. Un centauro salvaje llamado Neso intentó violar a Deyanira mientras la ayudaba a cruzar el río Euneo. Heracles vio lo que ocurría desde el otro lado de un río y le disparó una flecha envenenada al pecho. Agonizando, Neso mintió a Deyanira contándole que la sangre de su corazón aseguraría que Heracles le amase para siempre. Deyanira creyó sus palabras y guardó un poco de dicho veneno. Cuando su confianza en Heracles empezó a menguar, untó su famosa túnica de cuero con la sangre. Licas, el siervo de Heracles, le llevó su túnica y cuando se la puso, Heracles murió lenta y dolorosamente cuando ésta quemó (con llamas reales o por el calor del veneno) su piel. Desesperada al ver lo que había hecho, Deyanira se suicidó ahorcándose.

 

mitologia,mitos,leyenda,ilustracion,Adonis,Afrodita
Edmund Dulac (Francia. 1882 – 1953) – Afrodita y Adonis. 1935. Ilustración del libro de Hugh Ross Williamson, “amores entre dioses y mortales”
En la mitología griega se supone que Adonis es hijo de Cíniras. rey de Chipre, y de su hija Mirra o Esmirna. Dado que Mirra no adoraba a Afrodita, diosa del amor, ésta la castigó haciendo que se enamorase de su padre. Con la ayuda de una de las doncellas de su servicio. Mirra consiguió dormir con Cíniras varias veces sin que él se diese cuenta de que estaba haciendo el amor con su hija. Cuando finalmente descubrió que había cometido incesto, sacó su espada, indignado, con el propósito de matarla, pero Mirra, ya embarazada, escapó y los dioses la convirtieron en una planta, el arrayán. Finalmente, el arbusto se partió y de ahí nació Adonis, cuya belleza ya sorprendía incluso siendo un bebé. Afrodita no se encontraba complacida con esta circunstancia y ocultó al pequeño Adonis en un cajón y se lo llevó a Perséfone, diosa del Averno. Cuando Perséfone miró dentro del cajón quedó prendada y llevó al pequeño a su propio palacio, rechazando devolvérselo a la diosa del amor.
Zeus no quiso pasar inadvertido en esta historia y decidió que el niño debería pasar una tercera parte del año con Afrodita, otra con Perséfone y el resto del tiempo, solo. De acuerdo con otra interpretación, la musa Calíope hizo de Juez en la disputa y ordenó que Adonis tendría que permanecer seis meses con cada diosa.
En cualquier caso. Afrodita quedó hechizada por el Influjo de la belleza de Adonis, lo que significaba que estaba perdidamente enamorada de un mortal. Su felicidad duró poco pese a todo. Ella misma se había temido todo esto y había advertido al propio Adonis de manera clara para que tuviera cuidado cuando saliese de caza. Afrodita Insistía en que sería mejor que se dedicase a tareas más útiles. Pero el Joven era muy Inquieto e hizo oídos sordos a su advertencia, y durante una cacería fue atacado por un jabalí. No queda claro si fue la ofendida Perséfone la que había persuadido al amante celoso de Afrodita. Ares, para que llevase a cabo el ataque. El incidente acabó con la vida de Adonis, y la inconsolable Afrodita hizo brotar anémonas rojas de cada gota de sangre vertida.
De acuerdo a las distintas versiones del mito. Zeus permitió que Adonis resucitase durante la primavera y el verano, de manera que pudiese pasar el periodo de tiempo establecido con Afrodita.
Adonis, cuyo nombre se usa todavía para describir la belleza masculina, era. en principio, el dios de la vegetación. Su leyenda, al igual que la de Perséfone. está unida al cambio de las estaciones, en el que la naturaleza muere para revitalizarse de nuevo

 

Atte: Arsenal Le Comte.

Arte en la alta costura – Charles Frederick Wort. (Inglaterra. 1825 – 1895)

Traje Victoriano
Traje de estilo Victoriano del siglo XIX
En el siglo XVII, en tiempos de la reina María Antonieta, existió una mujer llamada mademoiselle Marie-Jeanne Rose Bertin, nombrada Ministra de la Moda por la reina, pues fue su modista durante su corto reinado.
Ella fue la primera modista en tener un lugar propio para atender a su clientela, entre quienes se contaban la reina de España, –  la de Suecia, – la de Bohemia, la zarina de Rusia y otras más. Su salón, llamado Le Grand Gogol, se encontraba en la Rue Saint Honoré. Marie-Jeanne pudo ser la inventora de la moda y de la alta costura, pero la Revolución Francesa no se lo permitió. Por lo que el concepto de “alta costura” tuvo que esperar sesenta y nueve años a que Worth abriera su salón en el número 7 de la Rue de la Paix.
Fotografía de Charles
Retrato de Charles Frederick Worth realizado por el fotógrafo:
Gaspard-Félix Tournachon (París, 1820 – 1910)

Charles Frederick Worth, inglés, dio los primeros pasos al final del siglo XIX, siendo el primer modisto que vendía sus diseños con su nombre, no los hacía bajo pedido, sino que él los creaba y, lo más importante, fue el primero en organizar una especie de pasarela, en donde vestía a modelos con sus creaciones e invitaba a sus mejores clientas a verlas. Worth fue el primero en interesarse más por vender su trabajo, que en complacer a las mujeres de la alta sociedad. Fue un total éxito: todas sus clientas morían por ser como aquellas modelos que Worth les presentaba.

Maniquí con traje victoriano 1867
Traje Victoriano realizado en 1867

El inglés Charles Frederick Worth (1825-1895), podemos decir que fue el primer diseñador de alta costura del mundo.

¿Pero qué lo hace merecedor de este título?

Antes de Charles Frederick Worth, todo era muy distinto en el mundo de la moda. Quienes tenían el poder adquisitivo para hacerlo, acudían a costureros para que les confeccionaran los voluptuosos vestidos usados en la época, pero estos vestidos no tenían el sello personal del costurero, (Carecian de la clásica “etiqueta”) que cualquier marca de ropa hoy en día tiene.

Frederick Worth partió como un aprendiz en la industria textil londinense, tras 7 años de formación decide que París era el lugar donde debía vivir, uniendo la técnica del corte inglés con la elegancia propia de los franceces. Fue entonces cuanto todo dio comienzo.

Lo primero que hizo fue creer en él y en lo que él sabía hacer considerándolo acertadamante como una obra de arte cada vestido que realizaba. El inglés empezó a considerarse a sí mismo una celebridad, fué el primero que firmó sus diseños. Al igual que hacian otros grandes creadores de música, literatura, escultura , puso etiquetas a sus vestidos, firmando los vestidos que confeccionaba como si fueran obras de arte. Al ser el primero en hacerlo, creó un nuevo concepto en la época: el “Couturier” (modisto).

Firma o etiqueta
Firma original de Charles Frederick Worth.

El acto de firmar sus diseños, que a muchos les puede parecer un acto pequeño, hizo un gran cambio en la época: Feredrick Worth decidía cómo serían los vestidos que usarían sus clientas, dejando de ser solo un costurero.

Fué tambien el primero que hizo una colección por año, que presentaba a sus clientas, con lo que se considera que fué tambien el primero que hizo desfiles de moda. Idea que han continuado la mayoria de los creadores posteriores. Esto que hoy nos parece normal fué una auténtica revolución en su momento.
Siendo en 1858 cuando funda su propia casa de moda en la Rue de la paix en París. Aquí fue cuando empezó muchas de las prácticas del mundo de la moda que se hacen hasta hoy.

Eliminó fruncidos y volantes desproporcionados, dió cortes más favorecedores a los vestidos y pasó de la crinolina redonda a la eliptica. Tenía a su favor la maestria de los ingleses en el corte de las prendas, y el gusto exquisito de los franceses , a la hora de realizar sus creaciones. Uno de los grandes cambios que hizo en los diseños de la época fue reducir como dije antes la crinolina, (para nosotros los españoles “Miriñaque” de modo que las faldas caían de forma plana adelante y el volumen se lo daba la parte trasera.

El paso siguiente fue empezar a vestir a las “famosas”. Fue así como dos emperatrices, Isabel de Austria “Sisí” y Eugenia de Montijo, la esposa de Napoleón III, se hicieron fanáticas de sus diseños y cuando las retrataban lo hacían usando un diseño de Worth. Este hecho trajo aún más fama al diseñador. (Realizó los 150 modelos que lució Eugenia de Montijo durante la inauguración del Canal de Suez). Negándose a aceptar las numerosas indicaciones de tan importantes  clientas.

Retratos de Sisi Emperatriz y Eugenía de montijo realizados por Franz Xaver Winterhalter (Alemania. 1805–1873), expuestos en el Palacio Imperial de Hofburgo y el Museo de Orsay respectivamente.

Otra de sus innovaciones consistió en un tipo de patronaje que permitia intercambiar piezas de distintos vestidos haciendo que pareciesen diferentes trajes, según como se combinaran estas piezas. Mangas , cuerpos, faldas se mezclaban, gustándole trabajar el conjunto de la imagen de la clienta, por lo que daba indicaciones y decidia sobre joyas, peinados y demás complementos a los modelos que realizaba. Tambien acortó el largo de las faldas permitiendo verse las puntas de los botines en los trajes de paseo. Esto que nos puede parecer una minucia, fué un gran cambio en su momento.

Entre sus clientes se incluyen otros miembros de la realeza muchos ricos europeos y norteamericanos, las actrices, como Sarah Bernhardt, e incluso , una cortesana famosa como Cora Pearl, pero de clase alta.

Entre otras cosas, Worth crea en 1868 la Chambre de la Couture Parisienne: criterios específicos que un diseñador debía cumplir para poder llamarse un “Couturier”.

Muchas de sus creaciones se mostraron en la Gran Exposición de Londres de 1851 y en la Exposición Universal de París de 1855,donde fueron premiadas

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Atte: Arsenal Le Comte.

 

La muerte de Simón de Montfort – Alphonse Marie de Neuville (Francia. 1835 -1885)

Alphonse-Marie-Adolphe-de-Neuville-(French-Academic-Painter,-1835-1885)
Alphonse Marie de Neuville (Francia. 1835 -1885) – La muerte de Simón de Montfort durante el asedio de Toulouse durante la cruzada contra los albigenses. Ilustración del libro de: La Historia de Francia desde los tiempos más remotos hasta el año 1789, Londres: S. Low, Marston, Searle & Rivington, 1883, p. 515 de François Guizot (1787-1874)

Pintor e ilustrador, alumno de Picot y Eugène Delacroix, debuta en el Salón de 1859 y se convierte en uno de los mejores pintores del ejercito francés. Pintó muchos cuadros e ilustró varios trabajos relativos a la guerra franco-prusiana de 1870-1871 de autores tales como Mayne-Reid, de Guizot. Se convirtió en miembro de La legión de honor en 1881. Sus trabajos pueden ser encontrados en los Museos de Chantilly, Grenoble, Lille, Moscú, Nueva York y Versalles.